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ROMPIENDO EL SILENCIO-CONSTRUYENDO EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

America latina

27 Aniversario de la Muerte del Arzobispo Oscar Arnulfo Romero

27 Aniversario de la Muerte del Arzobispo Oscar Arnulfo Romero En marzo 24 se celebró en esta ciudad el 27 aniversario del cruel asesinato del arzobispo del El Salvador Oscar Arnulfo Romero que fue un defensor de los pobres, por esa razón fue perseguido por los sectores de los escuadrones de la muerte y los Estados Unidos que fueron los que planearon su asesinato cuando realizaba una misa, un crimen que todavía se mantiene en la impunidad.

Durante 27 años los sectores que luchan por la justicia todavía están buscando a los actores de este asesinato que se ha mantenido escondido. Las cosas en términos legales no le dan un resultado positivo a la población que al cumplirse este aniversario sigue inspirado en encontrar la verdad acerca de la desaparición de uno de los pensadores más profundos de la iglesia salvadoreña y unos de los vanguardistas dentro de la Teología de la Liberación.

La ceremonia estuvo marcada con una serie de actividades de baile y música y un video llamado LA MUERTE DE UN ARZOBISPO y también una discusión política relacionado con la impunidad. La parte musical estuvo a cargo de Sarita Gálvez y Víctor Pardo con su grupo musical recién creado llamado Son Rebelde que trae música de los 80 con mensaje social a la audiencia que se calcula en más 60 personas. Nelson Martínez también nos deleitó con su canto, a éste músico se le puede contratar a través de Numa Productions que maneja a la Chanchona Combo y a Guamuro y sus Huaraperos.

La mejor parte de acto se lo llevó Nati Rosales quien es la representante del FMLN en esta ciudad, en su discurso se refirió a una historia que tiene el pueblo Salvadoreño desde hace 500 años. Manifestó que en 1821- 1830 Centroamérica era sólo una patria, el primer presidente fue salvadoreño y posteriormente un Hondureño, en 1832 surge Anastasio Aquino líder indígena quien emite leyes que van en contra de los intereses de las clases dominantes de ese entonces. En esas épocas aparecen guerras ficticias entre el Salvador y Guatemala las cuales llevaron a la destrucción de la unión en Centroamérica, y realizaron otras clases de políticas en esta área del continente americano.

Para el año 1932, en el país, El Salvador, se dio una de las peores masacres, 32 dos mil indígenas y campesinos fueron asesinados, en esta fecha fue donde murió Farabundo Marti y Feliciano Ama y otros miles de presos y desaparecidos que continuaron sufriendo después de la masacre. Así es como desde 1932 – 1992 se instala una dictadura militar que por sesenta años cuidó los intereses de los oligarcas del café dando lugar que en el ano 1970 surgen organizaciones político militar luego tras 12 años de lucha el FMLN logra desmantelar la dictadura militar con los acuerdos de paz del año 1992.

Actualmente los partidos que representan a la vieja oligarquía cafetalera se han transformado bajo el modelo neoliberal en socios de banqueros de maquiladoras y otras firmas transnacionales que conjuntamente con otras nacionalidades protegidos por los sectores militares han deteriorado los acuerdos de paz.

Así mismo se refirió que a principio de Marzo los partidos de la oligarquía ARENA, PCN, y PDC, aprobaron un dictamen de ley donde entregan totalmente la soberanía de El Salvador a través de una escuela militar la ILEA como una forma de moderna de militarización por parte de los Estados Unidos de crear condiciones para una invasión en el ano 2009.

Por eso es importante ubicar de donde viene la violencia, debemos seguir luchando para conquistar la paz duradera, con seguridad y justicia social terminó diciendo.


Antonio Hernández, editor de Comunidades del periódico La Vanguardia de Vancouver

El Ejército Zapatista anuncia la segunda etapa de ''La otra campaña''

El Ejército Zapatista anuncia la segunda etapa de ''La otra campaña'' A través de un comunicado difundido esta semana, el subcomandante Marcos, informó que la segunda fase de "La otra campaña", servirá de apoyo a las comunidades zapatistas e impulsará la defensa de la autonomía de los grupos indígenas.

El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) de México, iniciará este 25 de marzo la segunda etapa de su gira denominada "La otra campaña", como parte de la protección a las comunidades zapatistas y con la idea de llevar más allá de las fronteras mexicanas, una expresión de apoyo a las comunidades indígenas en todo el mundo y a la defensa de su autonomía.

A través de un comunicado, el líder del EZLN, subcomandante Marcos, explicó que la segunda etapa se iniciará con una concentración en el estado de Chiapas (sureste), para luego atravesar el norte centro del territorio mexicano.

"En los próximos días, la Comisión Sexta del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) iniciará su segunda etapa de su participación directa en ’La otra campaña’ en México, con una delegación formada por siete comandantas, siete comandantes y un subcomandante", informó el líder zapatista.

La primera etapa de esta campaña nacional se inició en 2006 y llevó al subcomandante Marcos a recorrer distintos puntos de México, para fortalecer el apoyo a las comunidades zapatistas.

En su más reciente comunicado, el líder del EZLN aseguró que la segunda etapa de "La otra campaña" ofrecerá herramientas a las comunidades zapatistas que les permitirán resistir los ataques de grupos paramilitares.

También indicó que en esta segunda fase, los responsables de la Comisión Sexta se distribuirán por zonas y regiones, de manera que las delegaciones zapatistas tengan representación en todo el país.

Como parte del apoyo a los pueblos indígenas de todo el mundo, una delegación del EZLN participará en el Congreso Nacional Indígena y otra estará presente en el campamento internacional " Los pueblos indios en defensa de la vida, la cultura y la naturaleza", que se desarrollará en Baja California (noroeste), entre abril y mayo de 2007.



Señor Bush: usted no es bienvenido a Colombia!

Señor Bush: usted no es bienvenido a Colombia! 1. Porque a nombre de la democracia y la civilización, su estado en cabeza el terrorismo internacional contra los pueblos del mundo.


2.Porque su gobierno acomete espantosas prácticas imperiales contra las demás naciones imponiendo vergonzosos tratados e inmiscuyéndose en la política interna de todos los países.


3. Porque los Estados Unidos eluden con arrogancia el esfuerzo de la comunidad internacional por la defensa del ecosistema.


4. Por pretender imponerle a nuestro país un tratado comercial, que en vez de retribuirle a Colombia la riqueza saqueada durante los últimos 100 años, la somete una vez más a la quiebra de importantes sectores de su economía y aun nuevo secuestro de su independencia.


5.Porque su acción contra el narcotráfico es radical y especialmente violenta solo por fuera de sus fronteras, negándose a considerar la única salida lógica contra este flagelo cual es la despenalización.


6. Por hacer de la extradición una indignante herramienta política que se ensaña con infamia contra los luchadores antiimperialistas de todo el mundo.


7. Rechazamos su visita como jefe de un gobierno que financia una guerra contra el pueblo colombiano y que envía tropas, asesores y mercenarios para acrecentar el desangre patrio. Se sabe que a los gringos, desde siempre, les ha gustado hacer la guerra pero lejos de sus fronteras.


8. Señor Bush: rechazamos su presencia como una ofensa a nuestra dignidad y a la memoria de El Libertador Simón Bolívar que dedicó su vida, con profunda convicción y gran entrega, a la lucha contra el coloniaje y la opresión imperial.


Yanquis: gohome!


Comando Conjunto de Occidente, Comando Conjunto Adán Izquierdo, Columna Jacobo Arenas, Bloque Móvil Arturo Ruiz.

FARC-EP


Montañas de Colombia

Las consecuencias del Plan Colombia

Las consecuencias del Plan Colombia La visita de Mr. Bush es la manifestación más diáfana de la injerencia del imperio estadounidense en la vida de Colombia y de la región. Viene un presidente con el mayor descrédito de presidente usamericano de que tenga conocimiento la historia, a tratar de ‘incendiar’ la región con sus anuncios de guerra, dizque con el propósito de contrarrestar la influencia de Chávez, como si la cuestión fuera personal, y no un proceso de los pueblos que luchan por su liberación e independencia del yugo imperial, como otrora la hiciera con la gesta independentista encabezada por Simón Bolívar.

El Plan Colombia43.836 millones de dólares más para la Guerra contra el Pueblo.


El Plan Colombia es un Plan de Guerra que nace en los centros de poder imperiales y es definitivamente un plan contrainsurgente. Su objetivo final es mantener la perniciosa injerencia de Estados Unidos en los asuntos internos de nuestros países, para continuar apropiándose de nuestros recursos naturales: petróleo, oro, carbón, níquel, productos agrícolas, nuestra biodiversidad, nuestros genes y del agua.

En este Plan el gobierno de Estados Unidos ha invertido más de 4,7 mil millones de dólares (cifras del New York Times) y con la participación de la administración de Álvaro Uribe Vélez han acumulado 23,6 billones de dólares –según las cifras del Ministerio de Defensa colombiano-, gastados 4,8 billones en 2003; 5,5 billones en 2004: 6,4 billones en 2005 y 6,9 billones en 2006.

Lo cual significa que por ejemplo en el 2006, los gobiernos de Colombia y Estados Unidos gastaran 18,9 millones de dólares diarios en la guerra!

Como si esto fuera poco, ambos gobiernos están proponiendo para lo que llaman la fase II del Plan Colombia –que en realidad es la fase III, llamada ‘fase de consolidación’, según el texto del Plan- la astronómica cifra de 43.836,6 millones de dólares para mal-gastarlos en los próximos 6 años (2007-2013).

Las consecuencias militares Las FARC ha dado de baja en combate 4.715 militares oficiales en los años 2005 y 2006.


Este Plan de guerra es dirigido contra la población civil. El combate contra el narcotráfico es una quimera toda vez que quienes controlan este negocio ilícito son las bandas narco-paramilitares, socios del presidente Álvaro Uribe Vélez, y protegidos sus jefes o capos por los agentes de la DEA y la CIA.

El Plan Colombia no ha golpeado a la guerrilla de las FARC, a pesar de la movilización de miles de soldados, policías y narco-paramilitares. Por el contrario, ha producido como efecto contrario el fortalecimiento de las estructuras guerrilleras visibilizado en el aumento del número de combates.
Durante la administración de Andrés Pastrana, en el año 1999 se produjeron 510 combates entre las tropas militares-narcoparamilitares y la guerrilla, los cuales aumentan a 682 combates en el 2000 (año de inicio del Plan Colombia), a 825 en el 2001 y a 1.194 en el 2002.

Durante la administración de Álvaro Uribe Vélez se produjeron 2.050 combates en el 2003, 2.248 en el 2004 y 1.782 en el 2005, lo cual nos arroja un total de 6.080 combates en tres año de Uribe Vélez contra 3.211 en cuatro años de Pastrana, lo cual muestra la profundización de la guerra.

Estos combates del Plan Colombia (Patriota o como lo quieran llamar) produjeron 2.058 unidades militares oficiales dadas de baja en el 2005 y 2.657 dados de baja en el 2006, o sea, que en apenas dos años la guerrilla de las FARC les ha infringido 4.715 bajas a las tropas oficiales!, es decir, 4.715 miembros de las fuerzas militares oficiales han sido abatidos por el fuego guerrillero, cifra mucho mayor que las bajas infringidas a las tropas estadounidenses en Irak.

Las consecuencias en la población civil 28.408 asesinados por el Plan Colombia.


Las consecuencias en la población civil están a la vista. Según el Observatorio de Derechos Humanos durante los primeros cuatro años de Uribhilter se produjeron 11.382 asesinatos ‘fuera de combate’, el 85% de ellos realizados por las fuerzas militares-narcoparamilitares.

Durante la administración Pastrana fueron asesinadas 28.408 personas, víctimas de desaparición forzada, asesinatos selectivos y desapariciones forzadas. Lo cual nos produce un acumulado de 39.790 personas asesinados por la aplicación del Plan Colombia.

Por su parte la Comisión Colombiana de Juristas informa que:

· De cada diez sindicalistas asesinados en el mundo, 9 son asesinados en Colombia.
· En los primeros nueve meses del gobierno de Uribe, aumentaron las desapariciones forzadas en el 40%
· En el año 2002 hubo 2.000 detenciones arbitrarias más en comparación con el año 2001.
· Entre el año 2002 y 2004 fueron arrestadas 4.750 personas en su mayoría campesinos, acusados de ‘ser auxiliadores de la guerrilla’.
· Son desparecidas forzosamente 7 personas por día.
· Las bandas narcoparamilitares asesinaron 3.200 personas desde que se iniciaron los Sainetes de Ralito.
· Desde julio del 2000 hasta junio del 2006 se registraron 8.202 asesinatos por razones políticas, es decir, asesinatos selectivos.
· Durante los primeros cuatro años de la administración de Uribhitler fueron desplazadas 1’025.155 personas.
· Durante la administración de Andrés Pastrana (gobierno que inició el Plan Colombia) fueron desplazadas forzosamente 1’359.853 personas.
· El número de personas desplazadas forzosamente desde el inicio del Plan Colombia es de 2’385.008.
· El acumulado histórico de desplazamiento forzado se sitúa en 3’940.008 personas, que sumado al desplazamiento silencioso, el que no se denuncia por temor a seguir siendo perseguido, de 1’500.000 personas, nos arroja un total de 5’440.008 personas desplazadas, campesinos e indígenas en su inmensa mayoría, cuyas tierras y propiedades pasan a manos de las bandas narco-paramilitares.

Como si fuera poco, la situación social es dramática. Aumenta la pobreza y la mendicidad y se sitúa en el 70% de la población; 15% de analfabetismo; 2,5 millones de niños sufren la explotación del trabajo infantil; 2,3 millones de niños no pueden ir a la escuela; no se garantiza el acceso a la salud, se cierran hospitales y se mueren niños en los llamados ‘paseos de la muerte’.

Un Nuevo Gobierno

Si estas dramáticas no justifican nuestros planteamientos, la profunda corrupción del estado colombiano, del gobierno y todas las instituciones, son más que suficientes para plantear la necesidad de un Nuevo Gobierno de Reconstrucción y Reconciliación Nacional, que cree junto con el pueblo una Nueva Institucionalidad que enrumbe hacia la Nueva Colombia en Paz con justicia social, libertad, independencia y soberanía nacional
Por Allende La Paz, ANNCOL

POCAS NUECES Y MUCHAS PROTESTAS

POCAS NUECES Y MUCHAS PROTESTAS Pareciera que esos dignatarios religiosos estuvieran pensando lo mismo que el presidente venezolano Hugo Chávez cuando exclamó en el podio de las Naciones Unidas: "Huele a azufre, aquí estuvo el diablo".

La propia jornada la capital guatemalteca se convirtió en escenario de una verdadera batalla campal, en la que la policía cargó contra los miles de manifestantes que protestaban contra el ilustre huésped.

Pero lo más cerca que estuvo Bush de sus detractores fue unos 200 metros, siempre protegido por cordones y barreras policiales que le alejaron del clamor de los pueblos latinoamericanos a los que se supone visitó.

La historia se repitió en cada una de las naciones incluidas en su gira por el continente, y que inició por Brasil en medio de la movilización de diversas organizaciones y sectores populares, coincidentes en el repudio a la política representada por el mandatario estadounidense.

Y si el propósito era el de contrarrestar la creciente influencia del presidente Hugo Chávez y de su propuesta integracionista, el resultado resultó peor que haberse quedado en su salón oval de la Casa Blanca.

Si, porque mientras el venezolano se bañaba de pueblo en cada uno de los países visitados en esos días, el de Washington no escapó a la indignación popular. Así le ocurrió en Brasil, Uruguay, Colombia, Guatemala y México.

Pero no fue la única razón. Los propios gobiernos anfitriones de Bush debieron haberlo despedido con la certeza de que nada ha cambiado tras su fugaz paso por estas tierras.

Que lo diga el propio presidente Alvaro Uribe, quien más allá de la retórica bushiana no pudo destrabar los obstáculos al Tratado de Libre Comercio bilateral, algo con que airear su difícil panorama interno y con qué justificar la estrecha relación, incluso militar, con Washington.

El propio mandatario brasileño, Lula da Silva, debió repetirle a su huésped el reclamo contra los subsidios a los agricultores estadounidenses, algo sustancial para lo que tampoco el invitado traía una respuesta en su equipaje.

Ni que decir de los presidentes de Guatemala y México, Oscar Berger y Felipe Calderón, en momentos en que las redadas anti inmigrantes se repiten en Estados Unidos y miles de indocumentados son deportados, incluso, en violación de derechos fundamentales del hombre. Las deportaciones seguirán, fue la respuesta.

Bush no se apartó de su discurso, más allá de palabras manidas que resultan una muletilla en su vocabulario. De tal forma, para su viaje descubrió que la pobreza provoca frustración en América Latina y para ello trajo consigo la fórmula mágica que se resume en unos pocos principios: comercio libre, democracia, seguridad e inversiones.

Es como decir que Bolivia podrá superar la marginación de siglos de la mayoría de su población indígena con una mayor apertura a las transnacionales estadounidenses, que ya han saqueado a ese país.

O que la emigración de salvadoreños y guatemaltecos se resolverá con el TLC, que en el caso de México sirvió para multiplicar la emigración ilegal, ahora reprimida con operativos en la frontera y la construcción de un muro ofensivo para toda Latinoamérica.

¡Fuera, fuera!, se escuchó en varias capitales latinoamericanas, allí donde el presidente Bush estuvo por apenas unas horas. "Repudio a la visita de alguien que ha causado tanto daño a la humanidad", decía un guatemalteco en CNN. Entretanto, la agencia EFE daba cuenta de que Chávez era ovacionado a su llegada a Puerto Príncipe, algo que también había sucedido en Argentina, Nicaragua y Jamaica. ¿Por qué será? AIN
Agencia Cubana de Noticias


Bush en Guatemala - contra los indígenas, la izquierda y la iglesia

Bush en Guatemala - contra los indígenas, la izquierda y la iglesia El cardenal guatemalteco Rodolfo Quezada comparó al presidente estadounidense George W. Bush con el rey Herodes El Grande, quien según el Evangelio mandó a matar a los niños menores de dos años en Belén: "Yo quisiera hacer una oración para que en esta visita que hace el presidente norteamericano no sea solo un folclor, sino también nuestras autoridades se pongan los pantalones y le digan al presidente Bush la necesidad que existe de tener una ley justa y no ponerse en una actitud propia del rey Herodes El Grande," afirmó el clérico.

Fuerzas especiales del ejército y la policía de Guatemala por su parte reprimieron a cientos de personas que realizaban una protesta en momentos en que Bush era recibido oficialmente por las autoridades locales. Coreando consignas contra la presencia del jefe de la Casa Blanca en el país, los manifestantes lograron llegar hasta unos 100 metros de la sede del gobierno, donde fueron detenidos por un triple cordón de fuerzas especiales del ejército y la policía.

Luego de más de dos horas de protestas, durante las cuales se pronunciaron representantes de diversos sectores sociales, los elementos de seguridad comenzaron a lanzar bombas de gas lacrimógeno y arremetieron con bastones contra los presentes. El ataque ocurrió pese al carácter pacífico de la protesta, la cual tenía como objetivo demostrar el malestar de los guatemaltecos por la visita de Bush, coincidente con el recrudecimiento de las deportaciones de indocumentados en Estados Unidos. Cuatro personas fueron detenidas durante los enfrentamientos, mientras otras fueron intoxicadas por los gases lanzados por la policía.

Desde tempranas horas de la mañana en todo el centro histórico capitalino se estableció un riguroso control, el cual abarcó unos tres kilómetros a la redonda del Palacio Nacional de la Cultura. Las restricciones se hacían más intensas en las cercanías de la sede de gobierno, donde se realizó la recepción oficial a Bush y la entrevista de los dos gobernantes. A los periodistas y el personal que cubrió estos actos y la posterior conferencia de prensa, sólo se les permitió el acceso por una calle. La entrada al recinto estaba custodiada por agentes del servicio secreto estadounidense, quienes inspeccionaron dos veces los equipos de prensa, con las consecuentes molestias a los comunicadores.

Todas estas medidas, empero, no impedieron a sindicalistas, estudiantes, amas de casa y trabajadores del sector informal llegar cerca del Palacio para expresar su repudio a la visita de Bush. Luego de la arremetida contra los manifestantes, fuertes contingentes policiales y del ejército tomaron control de más calles y avenidas, donde impidieron el tránsito de peatones.

Fuentes: El Diario Montanés, albedrío / RedGlobe

Lapolicía de Uribe reprimió manifestaciones de protesta contra visita de Bush

Lapolicía de Uribe reprimió manifestaciones de protesta contra visita de Bush Con la visita de uno de los personajes más repudiados, el presidente estadounidense George W. Bush, por Latinoamérica se ha extendido toda una gama de protestas que dan cuenta de la indignación del pueblo ante el cinismo del norteamericano, que pretende pisar fuerte la alfombra roja de sangre que la usurpación de la soberanía, la promoción de la pobreza y la violencia han confeccionado.
El domingo 11 de marzo, el turno le correspondió a Colombia, uno de los países más marchitados por la ingerencia norteamericana, donde, a pesar de la fuerte ola de represión desatada por el actual jefe de gobierno, Álvaro Uribe Vélez, con su política de Seguridad Democrática, el pueblo pudo sentar su voz de rechazo.


La convocatoria fue difícil, debido a la diversidad de la población que acogió el llamado y a los anuncios de prohibición de actos de repudio. Tres puntos de encuentro fueron propuestos: la carrera 7 con calle 19, la calle 26 con 7 y el Parque Nacional. Pero, unidos por un mismo objetivo, el repudio a Bush, fue posible lograr una concentración de alrededor de tres mil personas a la altura de la plaza de Toros.

Madres comunitarias, estudiantes, trabajadores, maestros, representantes de diferentes organizaciones sociales, jóvenes y adultos provenientes de diversos perfiles culturales, se reunieron en torno a la misma causa, acudiendo cada cual a sus particulares formas de expresión, convocados todos con el firme convencimiento sobre la necesidad de no dejar pasar desapercibida una visita con unas connotaciones de gran trascendencia para la historia y el destino de este país.

El por qué de la visita

El panorama es claro. Quienes cumplieron esta cita, reconocen abiertamente que la intromisión estadounidense ha sido uno de los factores principales para que aún preservemos nuestra condición de colonizados, sujetos a las directrices que desde afuera se imponen. La visita de Bush a Latinoamérica, más que adelantarse con el propósito de demostrar la disposición de Estados Unidos para apoyar las causas de nuestros países, se erige bajo una apuesta por fortalecer la superposición norteamericana, con algunos otros puntos agendados con el fin de encubrir sus verdaderas intenciones.

Podría decirse que su paso por Brasil fue con el objeto de ajustar las políticas pertinentes a la explotación del etanol, punto que cobró importancia luego de que la Unión Europea anunciara su apuesta por trasladar por lo menos un veinte por ciento del consumo de combustibles a productos menos nocivos al medio ambiente. Por su parte, la visita a Uruguay mantiene el objetivo de presionar a Tabaré Vásquez, actual presidente, a la firma del TLC. La duda se despierta entonces, frente a la venida a países como Colombia, donde la partida por el TLC ha resultado más que sencilla gracias a la diligencia de Uribe Vélez, y Guatemala. Ello nos conduce a pensar que su propósito es reafirmar su posición, amedrentar las fuerzas disidentes y realizar un seguimiento a su política imperialista.

La historia de una represión anunciada.

Pero, con todo y el apoyo presidencial, su visita por Colombia no pasó inadvertida. La inconformidad general tuvo su representación en la concentración capitalina, a pesar de que, pocos días antes de la visita, el general Jorge Daniel Castro, comandante de la Policía Nacional y quien coordinó todo el operativo de seguridad de la jornada, comunicó ante los medios que no había autorización para ninguna marcha.

El terreno estaba abonado: durante toda la semana se realizaron intensas jornadas de requisas y se tomaron exageradas medidas para amedrentar a la población inconforme. Con esta, comienza la historia de una represión anunciada.

Un número aproximado de trescientos cincuenta miembros del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad), con refuerzos de Cali y Medellín y armados de una extraña especie de gases color naranja almacenados en pequeños cilindros, agua a presión y bolillos, apoyados por agentes de la Policía Nacional, activos de la policía de inteligencia Sijin que se trasladaban en moto y el Ejército Nacional, acordonaron la zona con una tarea clara: no contener, como habían declarado a algunos medios de comunicación, sino agredir a los manifestantes.

El Esmad mantuvo posiciones tras una barricada que se mantuvo hasta pocos minutos después de que cruzara la caravana presidencial. Una vez los relojes marcaron las doce del medio día, comenzó el forcejeo, que se inició con la agresión a algunos manifestantes y la retirada de las barricadas policiales por parte de los mismos, que llevó a un grupo de manifestantes hacia las cercanías de la estación de policía de La Perseverancia mientras eran perseguidos por los agentes. La primera agresión fue contra una comunicadora que se encontraba tomando fotos frente al Banco de Crédito, la cual, al igual que uno de nuestros reporteros gráficos y un miembro del equipo de comunicaciones del PDA a quien le usurparon su equipo y el material fotográfico, fue atacada con el propósito de silenciar los medios para borrar todo registro de sus abusos.

El disparo de gases al cuerpo, la sobrevenida de las tanquetas y las redadas de detención contra los participantes en la protesta crearon una sensación de impotencia, por lo que, movidos por la furia desatada con la agresión, un grupo de manifestantes decidió arremeter contra las instalaciones de los edificios del sector para dejar una huella de su indignación. Seguramente, los grafittis de las paredes serán borrados y los ventanales repuestos, pero será muy difícil borrar de la memoria de los capitalinos un panorama tan sombrío luego del violento final que las autoridades intentaron darle a una actividad que buscaba despertar la conciencia colectiva.

Así las cosas, la situación se volvió más tensa y fue imposible lograr nuevamente la cohesión. Las personas dispersas fueron partiendo en grupos y su la retirada no resultó sencilla: la fuerza pública se desplegó por todo el perímetro con la intención de detener protestantes, garantizando un visto bueno en su accionar por parte de sus superiores. Para ello, acorralaron a distintos transeúntes, dentro de los que hallaron a más de un desprevenido, en una detención que, a todas luces resulta ilegal, porque se les retuvo sin una debida calificación de su vinculación con los hechos y sin la previa lectura de su carta de derechos.

La cifra de detenidos, conforme al reporte oficial de las estaciones de la zona, fue de ciento cuarenta adultos y veinticinco menores de edad. A esta lista se suman quienes fueron encerrados en las tanquetas y de quienes, en algunos casos, aún se desconoce su paradero.

Diferentes organizaciones de derechos humanos han desplegado mecanismos jurídicos pertinentes para lograr la liberación de los reportados y reclamar por la situación de los desaparecidos.

Algunos manifestantes hallaron refugio en la sede del Polo Democrático Alternativo, ubicada apenas a un kilómetro del lugar de los hechos. Hasta allí llegaron también los miembros de la policía continuando con su redada e intentando agredir a quienes allí se encontraban, lo cual logró evitarse gracias a la intervención de algunos defensores de derechos humanos y miembros de esta colectividad.

Esta pareciera no ser una historia particular, pues responde al diario vivir de la disidencia en nuestro país. Que se repita nos informa sobre el contexto represivo que aquí se vive y nos permite levantarnos en firme contra las políticas de injerencia y sujeción que tienen en retroceso esta nación en construcción. Hoy, una vez más, la voz de quienes padecen las políticas de EEUU hacia Colombia ha sido escuchada, sólo nos resta esperar que esta situación haga eco en el diario vivir de millones de colombianos y en las gentes de todo el mundo.

Fuente: Coordinación Colombiana de Medios Alternativos



Uruguay repudia a Bush: Las marchas en la ciudad que fue invadida

Uruguay repudia a Bush: Las marchas en la ciudad que fue invadida Sobrevolada de aviones “gordos”, tomada por vallas y rumores, la capital uruguaya vivió un día de mal humor y críticas al gobierno por el invitado no grato que llegó. Hubo dos marchas de gran porte e incidentes menores con los otros “invitados”, los de Quebracho.

Grises, sin ventanillas y voluminosos –si no se tratara de aviones podríamos decir obesos– los aviones norteamericanos cruzan el cielo inocente de Montevideo. La gente en la calle levanta la cabeza y masculla algunas palabras, que por la expresión no son de simpatía. El hijo de la kiosquera de la esquina, que tiene 10 años y no masculla sino grita, sale corriendo del kiosco para decir “ojalá te caigas y te hagas puré”. “Nene, nene, te dije que no grites eso que los espías están por todas partes y saben todo.” “Sí, vieja, pero ellos hablan inglés y son tan burros que no saben ni una palabra de español.” “Ay Wilson, quedate quieto acá y no digas pavadas.”

Nadie puede negar que esta visita nos ha desordenado la casa. Cuántos temas, unos nuevos y otros perdidos entre las brumas del tiempo han saltado al centro de la mesa. El más nuevo: ¿habría aceptado el Frente mientras estaba en el llano esta visita que hoy acepta feliz? Planteos políticos, económicos y éticos pelean entre sí. Hasta frases de Maquiavelo han llegado al ruedo. El problema más grave radica en que no es sólo la oposición la que se paró de manos. Esa siempre busca cinco pies al gato y si no los encuentra, los inventa. El problema está en los sectores más radicales del mismo Frente que prepararon sus baterías contra Bush a partir de fundamentos diferentes.

“Comerciar podemos, pero Estados Unidos debe saber que no aceptamos su conducta genocida”, dicen unos. Y otros: “Yo no hago tratos con asesinos”. La ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, hija de quien fuera durante muchos años secretario general del Partido Comunista, en una entrevista callejera televisada llamó a George Bush asesino y genocida. Los gritos de la oposición, e incluso los de algunos frentistas, se mezclaron en un alarido tan brutal que el mismo Dios tuvo que apretarse los oídos para no quedar sordo.

Pero esto no duró mucho, la oposición que es hábil en buscar y encontrar fallas en el gobierno encontró otro tema que opacó al anterior: “No se puede permitir que entre al país un número tan alto de gente como el que acompaña a George W. Bush sin que el Parlamento apruebe la entrada. Esta invasión que estamos sufriendo es inconstitucional”. ¿Qué se hace entonces? ¿Salen todos, el Parlamento resuelve y luego entran? Los disparates abundaron.

Muchos encararon el tema con placer evidente acompañando sus encendidas frases con palabras tales como “democracia”, “constitución” y “patria”, siempre eficaces. Pero se cansaron pronto y junto con los insultos de Marina Arismendi el paquete entero, como en el tango, entró en el pasado. Sobre todo cuando el ministro José “Pepe” Mujica, como siempre, bañó de sensatez la escena (ver aparte): “Nadie está de acuerdo con la política exterior del señor Bush. Nadie en el Frente está de acuerdo. Pero si dos países que se deshicieron durante una guerra se sientan frente a frente para acordar la paz, ¿por qué no podemos, nosotros, que tenemos relaciones pacíficas con Estados Unidos, comerciar con él?”.

No sabemos cuáles son las precauciones que suelen acompañar al presidente norteamericano en otros viajes, pero las que tomó para venir a Uruguay dejan a los uruguayos atónitos, e incluso, creo que orgullosos. “¿Somos peligrosos y no nos damos cuenta?”, dice un graffiti donde otro agregó: “Preguntale al mongólico del Norte. El cree que sí”.

Dos mil personas componen la escolta de Bush, de las cuales 250 son agentes secretos. Esta abundante comitiva ocupa el 90 por ciento del hotel más grande del país, el Radisson Victoria Plaza, y la totalidad de hoteles de 4 y 5 estrellas, además de algunos de tres. El alojamiento de tan abundante comitiva dejará, según se supone, más de un millón trescientos mil dólares en el país. La ciudad está llena de vallados que impiden el paso y ande Bush por donde ande siempre irá acompañado por una camioneta coronada por una antena gigantesca, cuya finalidad es silenciar a todos los celulares en varias cuadras a la redonda. Con esto se evita, además de interferencias, que se pueda detonar una bomba a través de celulares.

Ayer, viernes, el país se sorprendió, o mejor, no se sorprendió, con una noticia. Los inspectores municipales comunicaron al jefe comunal Ricardo Ehrlich que ellos no realizarían ninguna tarea relativa a la venida de Bush. Es decir, no estarían en las calles organizando el tránsito para facilitar el paso del presidente y su comitiva. Tampoco multarían a aquellos que dejaran sus autos en zonas prohibidas como la Rambla que va desde el Puerto de Montevideo hasta la playa Carrasco.

Bush llegó ayer a las 21.35 y ayer mismo hubo dos grandes actos de repudio, hubo otros que empezaron a hacer su tarea hace días. Los socios de la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (Fucvam) salieron el martes caminando hacia Colonia, donde se levanta el Parque Anchorena con la casa donde se alojarán presidentes, ministros y funcionarios. La marcha, según testigos, obtuvo una aprobación que se manifiesta en la cantidad de gente que adhirió a ella en el camino. Desde Artigas, en la otra punta del país, se sumaron cientos de cañeros de UTAA con sus mujeres y sus hijos. Pero la policía los paró a unos cuantos kilómetros del lugar clave.

Uno de los líderes de la marcha de Fucvam, Eduardo López, dijo a Página/12 que “las libertades públicas del país están tan lejos como lo estamos nosotros del Parque Anchorena”, una frase que describe su pasión antinorteamericana y su repudio al gobierno que él votó y recibe a Bush.

Las marchas

La presencia de militantes argentinos de Quebracho en Montevideo generó una preocupación peculiar. Sucede que uno de ellos dijo a la radio CX24 que estaban dispuestos a romper las vallas para acercarse a Bush. Ayer por la mañana, nadie en la ciudad dudaba que si eso ocurría iba a haber muertos en la gran marcha convocada por la izquierda. La policía uruguaya seguramente hubiera usado balas de goma para impedirlo, pero no así los norteamericanos, armados de fusiles.

Mucha gente hablaba de los casquillos que quedaron en algún lugar donde hicieron pruebas: “Los casquillos tienen un largo que anda en los 15 centímetros”. Sin descontar la fantasía popular que seguramente añade centímetros a los centímetros, nadie puede negar que al odio se sumaba el miedo.

Horas antes de la llegada de Bush comenzaron las marchas de repudio. Una fue organizada por los grupos más radicales, a quienes acompañaron los piqueteros argentinos, y comenzó a las 18. La otra, bastante mayor, fue organizada por la Central de Trabajadores, el PIT-CNT, comenzó una hora más tarde y tuvo la adhesión de muchas organizaciones civiles, como el grupo feminista Cotidiano Mujer.

A las 18 los grupos más radicales llenaban el cruce de Jackson y Rivera. Mostraban banderas de Estados Unidos con una cruz svástica negra ocupando el centro, una esfinge de Bush vestido de novio y una de Tabaré con traje de novia. “Bush, el gobierno te invita, el pueblo te repudia”, decía uno de los carteles. Una canción que dice “Alerta, alerta, alerta, el antiimperialismo camina por América latina” , se levantaba una y otra vez y se desvanecía.

Pasa un cajón de muertos llevado por cuatro muchachos. “¿Está Bush ahí?”, “No, ahí está la soberanía uruguaya”. El clima de la marcha era de cierto buen humor y la fiesta termina con la quema de los novios. Mientras éstos cantan y empiezan la marcha, a pocas cuadras un grupo de encapuchados autodenominados Fogoneros quema varios neumáticos. Y ya en la oscuridad, los argentinos de Quebracho se enfrentaron a la policía, aunque no saltaron las vallas.

La otra marcha, la convocada por la Central Obrera, PIT-CNT, salió una hora más tarde, reunió más de 20 mil personas y marchó con orden ejemplar. Ahí los carteles repetían una consigna “Mercosur sí, Imperio no”. Fue una marcha pacífica con algunos claros repudios a la política del gobierno, pero siempre dentro de ciertos límites. La audiencia de televisión en la noche se dividió entre los hechos ocurridos en Montevideo y el discurso de Chávez en Buenos Aires.

El informativo de la noche contó que algunos grupos habían hecho añicos las vidriera de los McDonald’s de la avenida 18 de Julio.

María Esther Gilio, Desde Montevideo