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ROMPIENDO EL SILENCIO-CONSTRUYENDO EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

Caribe

Cuba, antítesis del Capitalismo

Cuba, antítesis del Capitalismo

El Capitalismo ─entendido en última instancia como el sistema que privilegia a la propiedad privada y al mercado, aupando las ganancias que generan las mercancías aunque vaya en detrimento del valor de uso de la producción y los servicios─, desde su emergencia ha sido y continúa siendo dañino para la triada persona-sociedad-naturaleza. Datos que actualmente se manejan en el seno de la Organización de Naciones Unidas (ONU ─organismo poco sospechoso de afiliación Comunista) devienen prueba irrefutable.

Así se encuentra que, lejos de disminuir, la pobreza crece y se amplia la desigualdad entre los países y hacia el interior de las naciones, todavía más en las subdesarrolladas. Algunas referencias sirven para hacer la denuncia: en una población que rebasa los seis mil millones de habitantes, 2 600 millones de personas carecen de servicios de saneamiento; otras mil cien millones no tienen acceso a agua potable; al tiempo que paradójicamente cerca de mil millones de hembras y varones que viven en países desarrollados consumen alrededor de la mitad de la energía total, casi 2 000 millones de pobres no conocen todavía la electricidad; unos 850 millones pasan hambre todos los días ─física, ni hablar de la específica─; más de 800 millones son analfabetos y, como si fuera poco, 115 millones de niñas y niños no van a la escuela primaria ─una indiscutible amenaza para el capital humano que demandan los desposeídos.

A lo anterior se agregan otros nefastos elementos: mientras que el 50 % de la población mundial apenas cuenta con un 1 % de la riqueza, en el bando opuesto se encuentra que el 1 % de los habitantes más ricos del mundo posee el 40 %de la fortuna en las regiones del planeta. Todo esto ocurre en un orbe que gasta un millón de millones en armas y otro tanto en publicidad comercial.

Paralelamente, la ayuda a los países en desarrollo de las naciones ricas bajó por segundo año consecutivo en el 2007, lo cual pone en peligro los “Objetivos del Milenio” contra la pobreza, pues el aportede la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a los países más desfavorecidos descendió un 8,4 por ciento el año pasado ─apareció en el sitio www.eltiempo.com el 4/4/08.

En este mismo orden de ideas, analistas que no se cuestionan la viabilidad del Capitalismo, sin embargo reconocen los estruendos que el culto al Capital ha traído consigo. A modo de ejemplo, traigo a colación lo siguiente:

Justamente en medio de la pretensión del presidente George W. Bush de convertir fuentes de alimentos en biocombustibles, fue publicado “¿De nuevo ‘petróleo por alimentos’?”, firmado por el destacado Profesor estadounidense Paul Kennedy (www.elpais.com, 6/1/08), quien argumenta la insostenibilidad de políticas de tal naturaleza y, de paso, revela la certeza de las advertencias del compañero Fidel Castro contra los desatinos bushianos presente en sus reflexiones “Condenados a muerte prematura por hambre y sed más de tres mil millones de personas en el mundo” y “Regalo de reyes”, publicadas los días 29/3/07 y 16/1/08, respectivamente (www.granma.cu).

Un complemento de este pensamiento encontré en la Revista FUSION, donde aparece el título “Capitalismo y Desastres Naturales”, firmado por Marta Iglesias, con la siguiente inscripción: “Parece osado pensar que la tragedia que supone un desastre natural, puede convertirse en motivo de enriquecimiento para unos cuantos. Sin embargo existen ejemplos en el planeta que sugieren que el sistema capitalista aprovecha para imponerse el momento en el que los habitantes están en estado de shock”, y en el desarrollo del trabajo expone el porqué de lo anterior (www.revistafusion.com , enero/2008).

En consecuencia, requiere una transformación cuantitativa y cualitativa este escenario, incluyendo esclarecer la tesis del “Fin de la Historia” enarbolada por Francis Fukuyama en los finales del siglo XX(sobre él, ver: www.es.wikipedia.org). Se impone, pues, al menos un rápido recuento.

Tras la bancarrota del socialismo al estilo soviético, muchos se arrepintieron de su militancia marxista-leninista, mientras que crecía el coro a la crisis de las ideas de Marx, Engels y Lenin –visto el asunto en sentido peyorativo–. Entonces, como nunca resultó imprescindible ir a la letra misma de los clásicos de las ideas que han de portar los pobres de la tierra, y puntualmente revitalizar una enseñanza de Marx y Engels contenida en La Ideología Alemana:

“Para nosotros, el comunismo [y, por supuesto, el socialismo] no es un estado que debe implantarse, un ideal al que ha de ajustarse la realidad. Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera al estado de cosas actual. Las condiciones de este movimiento se desprenden de la premisa actualmente existente” –las negrita son del autor.

Al propio tiempo, se hizo indispensable elaborar definiciones operacionales de Socialismo, sobre la base de que lo más importante no es el nombre de un modelo de transformación socioeconómica e ideopolítica, sino el contenido que le acompañe; mientras que la vida confirma que el Socialismo es uno en su contenido y esencia, aunque disímil por su forma, como fenómeno en cada nación específica.

Quien escribe sostiene que Socialismo es el proyecto que, a partir de los mejores valores del pensamiento universal, en lo interno se aleja del predominio de la propiedad privada, básicamente desde una planificación que privilegie el bienestar de-con-para las masas populares, en una perspectiva de racionalidad, cuyo eje es la satisfacción de las necesidades materiales y espirituales de la persona; al tiempo que en lo externo se esfuerza por concretar la fraternidad, la dignidad, la equidad y la felicidad de todos los pueblos del Universo, en contracorriente con el egoísmo, el mercantilismo y el dogmatismo. Su viabilidad está sujeta –en medida considerable– a la calidad de su vanguardia ideo-política, a la capacidad de asimilación-creación del sujeto rector –incluido saber combinar dialécticamente lo autóctono con lo foráneo– y a la magnitud en la que el Partido dirigente sea carne-sangre-sudor-lágrimas-corazón del pueblo.

Es precisamente en este ambiente que el caso Cuba ilustra cómo es posible el combate por el Socialismo y en contra del Capitalismo, puntualmente por asistir a una atmósfera inédita en la Historia del Movimiento Comunista Internacional cuya formulación se presenta como continúa: visto el asunto al calor de la complejidad de su dinámica endógena, jamás pueblo alguno ha emprendido un proceso de positiva transformación de la persona y su entorno en medio de los factores exógenos que simultáneamente gravitan contra la mayor de las Antillas, a saber:

Múltiples y prolongadas agresiones yanquis vs. el pueblo cubano en las esferas militares, ideo-políticas y socio-económicas;una coyuntura económica internacional adversa, caracterizada por el crecimiento acelerado del costo de los alimentos y otras imprescindibles mercancías que compramos; y la necesidad de enfrentar las consecuencias de desastres climatológicos, de magnitud y frecuencia crecientes –como el que ocurrió en Baracoa, en el extremo oriental del país, el pasado marzo.

El antecedente más cercano al escenario que sucintamente acabo de describir data de algo más de tres lustros, momento en que por efecto del derrumbe del socialismo en Europa del Este ─específicamente en la ex Unión Soviética─ abruptamente Cuba perdió el peso fundamental de su Comercio Exterior, su poder adquisitivo cayó estrepitosamente y su PIB descendió en un 35 %. En tal contexto, se incrementaron las zancadillas del “Norte revuelto y brutal”.

Todo indicaba a la materialización del efecto dominó. Hasta el sabio norteamericano Noam Chomsky dudó sobre la marcha triunfal del Socialismo cubano, al decir en febrero de 1992: “En mi opinión, no hay nada en este momento que Fidel Castro pueda hacer para evitar que Estados Unidos se apodere de Cuba”, aunque apto seguido aclaró: “Quizá sea una exageración” (Ver: Noam Chomsky en La Jornada, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2002).

Sin embargo, las masas cubanas resistieron el extraordinario golpe, y paulatinamente remontaron la situación. En ello jugó un papel decisivo la voluntad y cultura de resistencia-creación del pueblo, amén de la claridad estratégico-táctica de la Dirección del Partido Comunista de Cuba (PCC), particularmente de su Primer Secretario, el compañero Fidel Castro.

Hoy por hoy, cubanas y cubanos disfrutamos de bondades que ni siquiera son sueños para la inmensa mayoría de los habitantes del planeta Tierra. Baste decir que tenemos educación gratuita, incluso para los estudios universitarios, extendidos ahora a todos los municipios del país, donde estudian más de dos tercios de los jóvenes entre los 18 y 24 años. Este dato sirve para explicar el porqué algunos estudiosos de la dinámica social certifican que Cuba es una suerte de país-universidad, aspecto que confirma nuestras potencialidades para convertir al capital humano en la principal fuerza productiva de la nación. Una muestra de esta afirmación usted la halla en el trabajo “Luz para Cuba y el mundo” (www.kaosenlared.net, 22/11/07).

Otros elementos positivos se encuentran en “Cuba: PIB y bienestar de la persona” (www.cubasocialista.cu, 26/11/07),lo que me libera de la necesidad de insistir en qué significa que tengamos hoy una esperanza de vida que se enrumba a los 80 años, que la mortalidad infantil sea de 5,3 por cada mil nacidos vivos y que las personas tengan igualdad de oportunidades para su desarrollo individual –racionalmente visto el asunto–. Informes publicados por Organismos Internacionales reconocen los indiscutibles logros de Cuba en el 2007:

• La Organización de Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura (UNESCO) concluyó en su informe anual, que Cuba es el único país de América Latina y el Caribe que cumplirá la Meta del Milenio de Educación para Todos, ocupando el primer lugar con un Índice Alto.

• El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en su informe anual sobre Desarrollo Humano, clasifica a Cuba, entre los países con Desarrollo Humano Alto, siendo el país que con menos ingresos per cápita alcanza esta calificación. En ello inciden, entre otros, los indicadores de esperanza de vida al nacer y de educación.

• La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), al emitir su informe sobre el Panorama Social en América Latina y el Caribe, identifica a Cuba como el país de la región que más recursos destina de su Producto Interno Bruto para los gastos sociales, triplicando, como promedio, lo que destinan los países de la región a estos sectores.

Puntualmente, merece ser destacado un dato que expuso Cuba en la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno efectuada en Chile, el 9 de noviembre de 2007: Las prisiones están siendo convertidas en centros de trabajo y de estudios, mientras la sociedad se prepara para recibir a los reclusos y brindarles el apoyo necesario y justo que requieren. Este programa comprende ya a todos los centros penitenciarios del país. Un joven preso es también responsabilidad de la sociedad y esta debe esforzarse por ayudarlo a rectificar su error.

El sostén de todo lo anterior se halla en el positivo balance de la economía socialista del archipiélago nacional, cuyo PIB en el 2007 creció 7,5 %, superando en 2,1 % al mostrado por el Sur del Río Bravo, donde Cuba logra el quinto lugar entre los 33 países que se computan por la CEPAL. Así lo hizo saber José Luis Rodríguez, ministro de Economía y Planificación, en la Asamblea Nacional del Poder Popular (www.granma.cu, 28/12/07). He aquí una muestra de la tendencia que exhibe la recuperación del país desde el 2004.

Respecto al plano exterior, tal vez lo más ilustrativo de la práctica del Internacionalismo de parte del socialismo cubano se encuentre en el sector de la Salud pública, especialmente alrededor de los resultados de la citada Operación Milagro; mientras que en el ámbito de la educación, el método educativo cubano Yo, sí puedo seha validado en más de quince países, con la correspondiente contribución a terminar con el analfabetismo en los pobres de la Tierra. Además, se reconoce la invariable posición de Cuba en defensa de los derechos e intereses del Tercer mundo, incluido su actual papel al frente del Movimiento de Países No Alineados.

Incluso el Canciller Felipe Pérez Roque, ante el Consejo de Derechos Humanos recordó que el año 2007 fue también el de la histórica victoria de Cuba en ese órgano de las Naciones Unidas, disfrutada y celebrada igualmente por todos los que admiran la firmeza y la honestidad con la que nuestro país ha enfrentado y enfrenta todavía la mentira y la manipulación mediática. Por cierto, allí sentenció: “Por eso ahora y no antes, hemos invitado otra vez a un Relator del Consejo y, si persiste el clima constructivo que hoy prevalece y no se reanuda la campaña contra Cuba, en el futuro invitaremos a otros”. “Por eso ahora y no antes, hemos firmado los Pactos Internacionales de Derechos Humanos”. “Por eso ahora y no antes, nos disponemos a trabajar seriamente para presentarnos en el 2009 al Mecanismo de Examen Periódico Universal” (www.granma.cu, 4/3/08).

No obstante, se impone eliminar serios problemas, errores y tendencias negativas. Se impone rectificar-perfeccionar el rumbo. Por esta senda, resulta imprescindible continuar la construcción de la invulnerabilidad militar, y todavía más y mejor la vinculada con los espacios socioeconómico e ideopolítico de la Revolución. Podemos y debemos ser más eficientes y ahorrativos, mandar nuestras chapucerías al basurero, luchar contra las indisciplinas, las ilegalidades, el delito y la corrupción, y contra las inmoralidades que están presentes y actuantes. Sin dudas, estos males dificultan el bienestar de nuestra gente.

Consecuente con la complejidad que vivimos en el archipiélago nacional, la Máxima Dirección de la Revolución está estudiando con profundidad nuestros complejos y difíciles problemas; está convocando a dirigentes y trabajadores de fila a identificar con precisión y valorar con profundidad cada problema en el radio de acción; y simultáneamente nos exhorta a un quehacer revolucionario con más organización, más trabajo sistemático y efectivo, más estudio y previsión a partir de una planificación basada en prioridades claramente establecidas –según el análisis realizado por el compañero Raúl Castro el pasado 26 de julio en Camagüey (ver: www.granma.cu, 27/7/07).

Puntualmente, “estamos examinando, por ejemplo, todo lo relacionado con la implementación oportuna de las ideas del compañero Fidel sobre la ‘progresiva, gradual y prudente reevaluación del peso cubano’ –son los términos exactos que empleó en marzo del 2005–. Al propio tiempo, profundizamos en el fenómeno de la doble moneda en la economía” –señaló el Presidente Raúl Castro en las conclusiones de la sesión constitutiva de la VII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular en el Palacio de las Convenciones, el pasado 24 de febrero, precisando acto seguido:

“Estas cuestiones son realmente sensibles y complejas, cuando, como es nuestro caso, existe la firme voluntad de proteger e ir incrementando de modo paulatino los ingresos y ahorros de la población, en especial de quienes reciben menos.

“Para evitar efectos traumáticos e incongruencias, cualquier cambio referido a la moneda debe hacerse con un enfoque integral en el que se tengan en cuenta, entre otros factores, el sistema salarial, los precios minoristas, las gratuidades y los millonarios subsidios que actualmente suponen numerosos servicios y productos distribuidos de una forma igualitaria, como los de la libreta de abastecimiento, que en las actuales condiciones de nuestra economía resultan irracionales e insostenibles” (www.granma.cu, 25/2/08).

He citado a Raúl porque a mi modo de encarar el asunto en cuestión sus palabras expresan con claridad meridiana de qué estamos hablando. El tema no se soluciona desde un laboratorio, como algún pretendido sabio pudiera pensar y hacer propuestas raigalmente idealistas. Desatinado es dejar de reconocer que la construcción del Socialismo está en una fase temprana –exactamente en estado infantil respecto al Capitalismo, el que por lo menos data de más de quinientos años–, y que las peculiaridades del que se edifica en Cuba le conceden un carácter inédito. Entonces, hacemos bien con estimular el intercambio de ideas ─precisamente, desde el pasado 14 de marzo las páginas del periódico Granma cada viernes son ejemplo de ello.

El desarrollo del pasado VII Congreso de la UNEAC ─escenario de debates dignos de la mejor tradición cultural en la mayor de las Antillas─, revela que si antaño la mesa estuvo servida para situar el culto a lo mentecato y a la superficialidad ─fertilizantes para retroceder en sustancia ética y estimular aberraciones como la corrupción y cualquier forma de degradación humana─, el momento es propicio para aprovechar las valiosas energías de la intelectualidad revolucionaria en aras de amamantar las múltiples manifestaciones de la cultura de cubanas y cubanos e, incluso, de la humanidad toda. En correspondencia, reitero:

“En este contexto, el Socialismo en Cuba recibe una suerte de nuevo refuerzo. El optimismo se alimenta al poder evaluar en su justa medida lo sucedido en este Congreso. Hasta las ideas con las cuales se discrepen merecen atención. Abunda la sapiencia entre escritores y artistas del patio como para garantizar dejar a un lado lo superfluo y concentrarse en hacer todo lo que sea bueno para la persona y su entorno. Ello genera una sana satisfacción ─sin obviar que la rosa tiene espina” (ver “Fidel, la UNEAC y el Socialismo” en: www.kaosenlared.net, 5/4/08).

Igualmente, deviene refuerzo para nuestras perspectivas los acuerdos e indicaciones del VI Pleno del Comité Central del PCC realizado a finales de abril, ocasión en la cual el Segundo Secretario del Partido, compañero Raúl, a tono con las circunstancias nacionales e internacionales, en las conclusiones precisó: “La producción de alimentos debe constituir una tarea principal para los dirigentes del Partido, que es preciso estén conscientes de que en el presente y hasta donde es posible vislumbrar el futuro, es un asunto de máxima seguridad nacional” (www.granma.cu, 29/4/08).

A propósito del tema de los alimentos, deseo hacer un paréntesis para significar una paradoja entre la situación de la inmensa mayoría de países y la de Cuba:

Por un lado, se puede leer en el Portal Desarrollo Sostenible de la Organización de Naciones Unidas (ONU ─www.un.org) que el pasado 10 de abril el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, al inaugurar una reunión de la institución que él representa y el Fondo Monetario Internacional, señaló que en muchos países en desarrollo los pobres gastan hasta un 75% de sus ingresos en alimentos, por lo que el aumento de precio los afecta gravemente.

Por el otro, en Cuba, sin que se hayan alterado los precios minoristas cuando recibimos los mandados del mes a través de la libreta de racionamiento, el Estado subsidia los alimentos adquiridos en los hogares del archipiélago nacional por un monto que oscila entre el 62 y el 64% del total, lo que equivale a decir que por este concepto no están golpeados los bolsillos de cubanas y cubanos (ver: Verdadero precio del alimento subsidiado en www.trabajadores.cu, 12/05/08). A ello se suma el hecho de que ─por ejemplo─ está garantizado el arroz de la canasta básica en lo que queda del 2008 y más.

Retomando el asunto central que abordo, subrayo que es a través de un pensamiento dialéctico y sustancialmente revolucionario-creador, y de un quehacer acompañado de la sabia del poeta español Antonio Machado según la cual no hay caminos, se hace camino al andar, la manera de conquistar el cielo por asalto. Simultáneamente, un elemento debe quedar divorciado de la duda: aun cuando hayamos superados las limitaciones materiales que nos embargan, el éxito de nuestra marcha triunfal girará alrededor de la aprehensión de VALORES ─así, con mayúscula y negritas─ en infantes, adolescentes, jóvenes y adultos que convivan en este Verde Caimán.

Con todos estos presupuestos, resulta previsible un futuro luminoso en la mayor de las Antillas, todavía más si cubanas y cubanos creamos cada día una obra mejor, mayor aún en la magnitud en que adquiera cuerpo concreto el concepto de Revolución expuesto por el compañero Fidel el 1ro de mayo de 2000, particularmente “luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo” (www.granma.cu, 2/5/00). Así, la Revolución Cubana deviene paradigma en la lucha por un mundo mejor ─en última instancia, se trata de desterrar al Capital y sus manifestaciones.

Por aquí está el camino a través del cual Cuba construye la antítesis del Capitalismo.


Noel Manzanares Blanco

Cuba el dia despues

Cuba el dia despues Uno de los rasgos más curiosos –y más reveladores-, de la actual campaña mediática que intenta doblegar a Cuba y confundir a la opinión pública de todos los confines, se ha puesto de manifiesto hoy ante el definitivo anuncio de Fidel de que no aceptará ser reelegido en sus cargos.

Los propios blogueros contrarrevolucionarios aportan pistas preciosas: las cámaras y los micrófonos de la prensa miamense se trasladaron en vano al restaurante Versalles, en la calle 8, desde horas tempranas de la mañana, y no encontraron a las jubilosas y agresivas hordas de antaño. Incitaron una y otra vez por televisión a los manifestantes, y nada. La CNN emitió su primer reporte desde la otrora “esquina caliente” con una descripción de voz en off e imágenes de archivo. Uno de los autores del ciberespacio –cuyo blog inicial Últimos días había pasado sin mucha bulla a llamarse Penúltimos días, y ya valora la sabia idea de renombrase como
Penúltimos años-, aceptaba con rabia e impotencia la derrota histórica: “La renuncia voluntaria y formal de Fidel Castro tras sus 49 años de mandato es uno de los grandes fracasos políticos del exilio cubano –dice, y agrega más adelante-: “Pues, en cualquier caso, lo único que podría festejarse es que todo está saliendo según el guión dictado desde el Palacio de la Revolución”.

Claro, el problema todavía es más profundo, y ellos lo saben; porque la frustración de amos y siervos ante la permanencia de la Revolución en los meses y años siguientes al desplome del socialismo este europeo, fue compensada con una ilusión inflada como un globo de gas helio: la supervivencia de la Revolución se debía a un hombre, a un “genio del mal”, y su desaparición marcaría el fin. La maquinaria mediática empezó a inflar el globo post, y todo cubano que llegaba a un país europeo, tenía que responder una pregunta que probablemente nunca se había hecho: ¿qué pasará el día después? No era una preocupación cubana, era un intento desesperado por sembrar una preocupación en Cuba. Los españoles, tan dados a asumir poses paternales, nostálgicamente metropolitanas, abrazaron la idea descabellada de enseñarnos el camino de la transición. Esa palabra sin apellidos –con apellidos ocultos, para decirlo mejor-, no se acompañaba de explicación alguna. “Dígame –decían los sabios académicos, y también los periodistas, mientras fruncían el ceño-, ¿usted cree que la transición en Cuba será cruenta o pacífica?” Parecía casi ilícito preguntar: ¿de cuál transición usted me habla?

Pero, inesperadamente, a mitad de la narración, cuando ni siquiera los gestores pensaban en un desenlace, Fidel cedió por motivos de salud –al menos de forma momentánea-, sus responsabilidades históricas. Hubo euforia allí donde las cámaras ahora no encuentran mucho entusiasmo, quizás porque los únicos convencidos del cuento eran los muchachones de la Pequeña Habana miamense. La sorpresa y la fe en sus propios embustes, los paralizó. Quedaron a la espera, y pasaron los meses, y nada más pasó, es decir, nada de lo esperado por ellos. No es que no hubiese nada que cambiar, Fidel lo había advertido una y otra vez, en especial en su promocionado discurso del Aula Magna, pero evidentemente, el enemigo más eficiente no estaba en Miami, no era aquel que planeaba un regreso triunfal. Más de una década de sobrevivencia heroica habían creado contradicciones sociales impensables en los años ochenta. Los enemigos señalaban con placer morboso cada contradicción e invocaban en una confusa retórica su necesaria consolidación en el capitalismo; los revolucionarios señalábamos cada contradicción y la necesidad de eliminarlas, para fortalecer el socialismo. ¿Dos tránsitos opuestos? Cada década revolucionaria ha sido diferente en su unidad histórica, la Revolución sabe y puede rectificar sus errores y desvíos sin perder el rumbo. A ellos, en cambio, el tiempo se les va de las manos como agua, empeñados en descifrar o inventar señales –como esa absurda de los jóvenes revolucionarios de la UCI-, que indiquen que el vehículo de la Historia doblará hacia la derecha.

Hoy los cubanos hemos vivido un espectáculo mediático inusitado, de poca monta, desabrido: los miamenses no acudieron a la cita con la euforia del libreto original, porque saben ya que la Revolución no depende de un hombre, por genial que sea, sino de todo un pueblo. Los cubanos de Cuba, que en su inmensa mayoría votaron por la Revolución en las pasadas elecciones –no importa cuánto haya que perfeccionarlas-, se sintieron tristes, pero no experimentaron temor ante el futuro.

Entonces, ¿qué queda? La prensa norteamericana y europea, en un ridículo despliegue informativo sobre un acontecimiento interno al que los cubanos –aunque lo consideraban, como todos los hombres y mujeres honestos del mundo, trascendente en lo emocional y en lo histórico-, concedían poca importancia para su futuro, lanzaba a vuelo las campanas del próximo fin, tantas veces invocado, de la Revolución. Espectáculo mediático con poca participación de cubanos. ¿La verdad es lo que es o lo que los medios imponen? Si todos los humanos se convencieran de que Cuba debe regresar al capitalismo, todavía faltaría lo más importante: convencer a los cubanos.

Y eso, lo predigo, será mucho más difícil.



por Enrique Ubieta Gomez

Un dia mas revolucion

Un dia mas revolucion "Mañana muchos saldrán a la calle, a ver por qué amanece desabrido”… el verso que me dedicara un poeta de Córdoba, Argentina, golpeo mi memoria cuando a las 2:00 a.m., el Periódico Granma publicaba el Mensaje de nuestro Comandante en Jefe.

De entonces acá, emocionadas lágrimas he derramado, ante la lectura de textos como los de Ubieta -al que le robo el título de mis breves palabras- o el inolvidable final que Carlos Rodríguez Almaguer escribiera horas después “Siempre serás el Comandante en Jefe”.

Ha sido un día difícil… pero también un día feliz: desde los cuatro puntos cardinales, nos llegan las palabras de solidaridad y aliento de miles de amigos de Cuba. Desde mi balcón, mis vecinos comenzaban a despertar, y la noticia corría como pólvora. Alcides, un combatiente jubilado que fuera presidente de mi CDR gritaba desde la acera: “Rosa, ¿oíste lo que escribió Papá?”. Así, tan sinceramente. Tan desde el fondo del alma. Los niños salían para sus escuelas, tranquilos. Sus padres, confiados en su futuro, caminaban a su lado sin la más leve huella de miedo o intranquilidad. ¡Ah! ¡Qué lástima que no recorrieran mis calles aquellos desinformadores periodistas de la CNN! ¡Qué lástima no haber grabado aquellas sonrisas tranquilas, el ancianito de la esquina en la cola de la “balita” del gas! ¡Haberlos retratado con esas camaritas que ponen fecha y hora en las imágenes y fotos tomadas! Y entonces, enviar a Youtube esas imágenes de un pueblo que despertaba un poco triste, pero pensando que no era necesario. Él seguía ahí, en sus reflexiones, en su ejemplo, en, sencillamente, esa paz que se respiraba…

Porque te sabemos eterno, Comandante, no nos apena tu descanso. Más bien es una enorme alegría saber que lo hemos conseguido, que vas a cuidarte, que estarás mucho tiempo aún a nuestro lado, sorprendiéndonos en las tardes, con esas Reflexiones que nos hacen parar mientes en tantos detalles, que nos explican tantas cosas del pasado, que nos avisan tantas cosas del futuro. Puedes estar confiado: seguimos a tu lado, seguimos combatiendo contigo, cualesquiera sea la trinchera donde estés. Descansa y continúa con nosotros. Siempre.

por Rosa C.Baez

Fidel gano la batalla

El desenlace de esta historia no ha podido ser más frustrante e inesperado para los enemigos del proceso revolucionario cubano; ni más prometedor para sus héroes: el pueblo de Cuba.

En realidad, la trama dramática fue creada por la maquinaria propagandística del imperio que pretendía imponer un final de su conveniencia para la épica insistencia de los cubanos por labrarse un presente soberano, justo y digno. Pero, nada de finales apocalípticos augurados en forma de muerte violenta del líder, levantamientos militares o alzamientos armados…

Nada de rendición forzada mediante aislamiento diplomático, bloqueo económico, protestas callejeras, condena internacional o ruina financiera…

Se aferraron en los últimos tiempos a la muerte o invalidación del líder por causas naturales o accidentales como vía para lograr sus propósitos, cuando fracasaron dilapidando muchos millones de dólares con el financiamiento de disidentes; campañas difamatorias en todo el mundo; transmisiones contrarrevolucionarias por radio, televisión y otros medios; robo de talentos, y otras medidas que movían a indignación y a unidad popular más que a descontento.

Gastaron toneladas de papeles en planes para una imposible transición al capitalismo en los que, a cambio de gruesos pagos, se agenciaron las neuronas de muchos bien remunerados talentos -menores y mayores-, todos concientes de la inutilidad del empeño.

Mientras el imperio condicionaba cada vez más la ofensiva a cargo de sus órganos de inteligencia a los objetivos electorales del partido en el gobierno, el líder revolucionario cubano manejaba -no obstante sus limitaciones físicas-, el curso, el ritmo y el carácter de los acontecimientos con tal sabiduría que cada acción enemiga se revertía contra sus promotores.

El mensaje al pueblo cubano de Fidel Castro, en el que anuncia su decisión de no aspirar ni aceptar la renovación de sus funciones como Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe, ha significado la coronación exitosa de otra batalla de la revolución cubana contra sus enemigos, porque se logró imponer el orden constitucional cubano, el que el pueblo se ha dado por propia voluntad, sin sumisión a poderes extraños.

Por muchos meses, a partir de los graves problemas de salud que asaltaron a Fidel Castro, el imperio impuso una campaña mediática en torno a su reemplazo en el cargo de Jefe del Estado cubano, con especulaciones de todo tipo acerca de cómo podría y cómo debía ser la sucesión. Ignoraban deliberadamente que la revolución en Cuba hacía tiempo que había alcanzado niveles de institucionalidad y organización suficientes para resolver ese problema jurídico, no tan complejo técnicamente como grave desde el punto de vista de la seguridad de la nación.

Pero, ni siquiera fue necesario someter a la institucionalidad cubana a esta prueba, gracias a la conciencia de su papel en la revolución de que dio muestra Fidel, la disciplina con que asumió el proceso de recuperación y la identificación popular con su liderazgo.

Una vasta mayoría del pueblo cubano ha desarrollado una confianza tal en su líder revolucionario durante tanto tiempo que al conocer directamente de él que, con pleno dominio de su mente, tomaba la decisión de no continuar en el desempeño de su cargo, lo aprobó sin objeciones.

Muchas lágrimas han corrido por las mejillas de cubanas y cubanos al conocer de esta determinación de su máximo guía revolucionario, en quien aprecian al héroe de todas las victorias y honores que la nación ha alcanzado en el último medio siglo. Pero han aceptado esto como la mejor solución ¡porque lo dijo Fidel!

Los aires que se respiran en toda Cuba son de gran confianza en el futuro de la revolución porque el propio Fidel ha proporcionado seguridades de que el país cuenta con cuadros de dirección con la autoridad y la experiencia necesarias para garantizar el reemplazo, así como con la capacidad de seguir generando otros nuevos que garanticen la continuidad del proceso revolucionario.

Al gobierno de los Estados Unidos le ha preocupado mucho la continuidad de la revolución cubana desde que se avizoraba la derrota de la sangrienta tiranía de Batista que Washington respaldó hasta su derrocamiento el primero de enero de 1959.

Siempre Estados Unidos ha pretendido ignorar que el actual fenómeno político cubano forma parte de un proceso revolucionario iniciado a mediados del siglo XIX que hoy tiene al frente a Fidel Castro como antes tuvo a José Martí y a otros próceres. El Partido Comunista de Cuba es continuidad del Partido Revolucionario Cubano fundado por José Martí como organización aglutinadora de todos los cubanos para la lucha por la independencia de España y para evitar la absorción del país por los Estados Unidos.

Fidel continuará de cualquier manera al frente de la revolución, de la misma forma que lo ha estado José Martí en todo momento.

Fidel estará presente en la acción y la conducción de Raúl Castro, porque ellos son la misma persona, no por clonación, sino porque raíces revolucionarias y patrióticas comunes identifican sus proyecciones políticas e ideales y su ascendencia en el proceso revolucionario y popularidad derivan de sus méritos en la lucha, siempre en la primera línea de combate desde los tiempos del ataque al cuartel Moncada en 1953.

Fidel seguirá al mando porque son muchos miles los cuadros revolucionarios que no aceptarían la capitulación ni otra línea que la de la revolución consecuente hasta el final que él ha enseñado.

Fidel permanecerá en la proa de la revolución de todos los cubanos, porque ahora hay en Cuba un pueblo educado, culto, sano y patriótico, dispuesto a cultivar la unidad y la solidaridad en aras de mantener y defender la independencia, la identidad cultural y la justicia social logradas en el último medio siglo.

Cuando me preguntan qué cambios sobrevendrán en Cuba a partir de los que disponga la Asamblea Nacional el 24 de febrero de 2008, a la luz del reciente Mensaje de Fidel, respondo que espero: ¡Uno muy grande! Porque la revolución contará, desde entonces, con el intelecto del más destacado dirigente revolucionario de nuestros tiempos, liberado de responsabilidades operativas y de cargas administrativas, enteramente dedicado a servir a la causa con su talento prodigioso.



Mensaje del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz

Mensaje del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz Queridos compatriotas:

Les prometí el pasado viernes 15 de febrero que en la próxima reflexión abordaría un tema de interés para muchos compatriotas. La misma adquiere esta vez forma de mensaje.

Ha llegado el momento de postular y elegir al Consejo de Estado, su Presidente, Vicepresidentes y Secretario.

Desempeñé el honroso cargo de Presidente a lo largo de muchos años. El 15 de febrero de 1976 se aprobó la Constitución Socialista por voto libre, directo y secreto de más del 95% de los ciudadanos con derecho a votar. La primera Asamblea Nacional se constituyó el 2 de diciembre de ese año y eligió el Consejo de Estado y su Presidencia. Antes había ejercido el cargo de Primer Ministro durante casi 18 años. Siempre dispuse de las prerrogativas necesarias para llevar adelante la obra revolucionaria con el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo.

Conociendo mi estado crítico de salud, muchos en el exterior pensaban que la renuncia provisional al cargo de Presidente del Consejo de Estado el 31 de julio de 2006, que dejé en manos del Primer Vicepresidente, Raúl Castro Ruz, era definitiva. El propio Raúl, quien adicionalmente ocupa el cargo de Ministro de las F.A.R. por méritos personales, y los demás compañeros de la dirección del Partido y el Estado, fueron renuentes a considerarme apartado de mis cargos a pesar de mi estado precario de salud.

Era incómoda mi posición frente a un adversario que hizo todo lo imaginable por deshacerse de mí y en nada me agradaba complacerlo.

Más adelante pude alcanzar de nuevo el dominio total de mi mente, la posibilidad de leer y meditar mucho, obligado por el reposo. Me acompañaban las fuerzas físicas suficientes para escribir largas horas, las que compartía con la rehabilitación y los programas pertinentes de recuperación. Un elemental sentido común me indicaba que esa actividad estaba a mi alcance. Por otro lado me preocupó siempre, al hablar de mi salud, evitar ilusiones que en el caso de un desenlace adverso, traerían noticias traumáticas a nuestro pueblo en medio de la batalla. Prepararlo para mi ausencia, sicológica y políticamente, era mi primera obligación después de tantos años de lucha. Nunca dejé de señalar que se trataba de una recuperación "no exenta de riesgos".

Mi deseo fue siempre cumplir el deber hasta el último aliento. Es lo que puedo ofrecer.

A mis entrañables compatriotas, que me hicieron el inmenso honor de elegirme en días recientes como miembro del Parlamento, en cuyo seno se deben adoptar acuerdos importantes para el destino de nuestra Revolución, les comunico que no aspiraré ni aceptaré- repito- no aspiraré ni aceptaré, el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe.

En breves cartas dirigidas a Randy Alonso, Director del programa Mesa Redonda de la Televisión Nacional, que a solicitud mía fueron divulgadas, se incluían discretamente elementos de este mensaje que hoy escribo, y ni siquiera el destinatario de las misivas conocía mi propósito. Tenía confianza en Randy porque lo conocí bien cuando era estudiante universitario de Periodismo, y me reunía casi todas las semanas con los representantes principales de los estudiantes universitarios, de lo que ya era conocido como el interior del país, en la biblioteca de la amplia casa de Kohly, donde se albergaban. Hoy todo el país es una inmensa Universidad.

Párrafos seleccionados de la carta enviada a Randy el 17 de diciembre de 2007:

"Mi más profunda convicción es que las respuestas a los problemas actuales de la sociedad cubana, que posee un promedio educacional cercano a 12 grados, casi un millón de graduados universitarios y la posibilidad real de estudio para sus ciudadanos sin discriminación alguna, requieren más variantes de respuesta para cada problema concreto que las contenidas en un tablero de ajedrez. Ni un solo detalle se puede ignorar, y no se trata de un camino fácil, si es que la inteligencia del ser humano en una sociedad revolucionaria ha de prevalecer sobre sus instintos.

"Mi deber elemental no es aferrarme a cargos, ni mucho menos obstruir el paso a personas más jóvenes, sino aportar experiencias e ideas cuyo modesto valor proviene de la época excepcional que me tocó vivir.

"Pienso como Niemeyer que hay que ser consecuente hasta el final."

Carta del 8 de enero de 2008:

"...Soy decidido partidario del voto unido (un principio que preserva el mérito ignorado). Fue lo que nos permitió evitar las tendencias a copiar lo que venía de los países del antiguo campo socialista, entre ellas el retrato de un candidato único, tan solitario como a la vez tan solidario con Cuba. Respeto mucho aquel primer intento de construir el socialismo, gracias al cual pudimos continuar el camino escogido."

"Tenía muy presente que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz", reiteraba en aquella carta.

Traicionaría por tanto mi conciencia ocupar una responsabilidad que requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer. Lo explico sin dramatismo.

Afortunadamente nuestro proceso cuenta todavía con cuadros de la vieja guardia, junto a otros que eran muy jóvenes cuando se inició la primera etapa de la Revolución. Algunos casi niños se incorporaron a los combatientes de las montañas y después, con su heroísmo y sus misiones internacionalistas, llenaron de gloria al país. Cuentan con la autoridad y la experiencia para garantizar el reemplazo. Dispone igualmente nuestro proceso de la generación intermedia que aprendió junto a nosotros los elementos del complejo y casi inaccesible arte de organizar y dirigir una revolución.

El camino siempre será difícil y requerirá el esfuerzo inteligente de todos. Desconfío de las sendas aparentemente fáciles de la apologética, o la autoflagelación como antítesis. Prepararse siempre para la peor de las variantes. Ser tan prudentes en el éxito como firmes en la adversidad es un principio que no puede olvidarse. El adversario a derrotar es sumamente fuerte, pero lo hemos mantenido a raya durante medio siglo.

No me despido de ustedes. Deseo solo combatir como un soldado de las ideas. Seguiré escribiendo bajo el título "Reflexiones del compañero Fidel" . Será un arma más del arsenal con la cual se podrá contar. Tal vez mi voz se escuche. Seré cuidadoso.

Gracias



El manual de procedimiento de la carcel de Guantanamo

El manual de procedimiento de la carcel de Guantanamo El manual de 238 páginas, "Procedimientos Operativos Estándar para Campo Delta" data del 27 de marzo de 2003, y está firmado por el general de división Geoffrey Miller, que era entonces el comandante de la prisión donde aún están detenidos unos 300 sospechosos de pertenecer a Al Qaeda o los talibanes.

Es una copia auténtica de las normas tal y como existían en su momento en la base naval estadounidense en Cuba, dijo un portavoz de operaciones de detención en Guantánamo el teniente coronel Ed Bush.

Dice que los prisioneros que acaban de llegar debían estar casi aislados las primeras dos semanas para reforzar la dependencia hacia los interrogadores y "incrementar y explotar la desorientación y desorganización sentida por un nuevo detenido en el proceso de interrogación".

Las tazas de poliestireno deben ser confiscadas si los prisioneros escriben en ellas, aparentemente porque han usado las tazas para pasarse notas entre presos. "Si la taza está dañada o destruida, el detenido será sancionado por la destrucción de propiedad del Gobierno", dicen las normas.

El manual fue publicado por la web Wikileaks.org , que invita a publicar de forma anónima documentos que contengan pruebas de corrupción e injusticia gubernamental. Por otras de "esas casualidades", en el momento de escribir esta entrada, la página de Wikileaks no estaba disponible

El manual está sellado como "no clasificado" y "solo para uso oficial", lo que implica que no es secreto pero no estaba prevista su distribución forma masiva.

Esta filtración revela una vez más la importancia de Internet para propagar de forma anónima documentos inaccesibles, pero de gran interés para la opinión pública, según informa Wired. Desde el año 2003, el Pentágono se ha estado resistiendo a proporcionar información sobre este campo de prisioneros, a pesar de ser exigida por numerosas organizaciones civiles.

El documento del Campo Delta incluye planos del campo, listas con los “artículos de confort” que se proporciona a los prisioneros como papel higiénico extra, y seis páginas de instrucciones sobre los procedimientos que se deben seguir con los nuevos detenidos.

El Pentágono, según informan varios medios, no ha querido hacer ningún comentario al respecto.

Después de revisar el documento, el abogado director del programa de derechos humanos de la ACLU (American Civil Liberties Union), Jamil Dakwar, comentó que le preocupa sobre todo la información relativa a una sección de la cárcel en la que no pueden entrar los representantes de la Cruz Roja, algo que había sido negado por el gobierno.


Viejoblue

Fidel Castro: la Revolucion esta sembrada en America Latina

Fidel Castro: la Revolucion esta sembrada en America Latina El Presidente cubano Fidel Castro aseguró que la Revolución que inspiró al Comandante Ernesto "Che" Guevara está sembrada en América Latina y las condiciones son propicias para que brote.

En un video de unos 17 minutos que reproduce fragmentos del encuentro por más de cuatro horas que sostuvo este sábado con el mandatario venezolano Hugo Chávez y trasmitido en el programa "Alo, Presidente", el Comandante en Jefe expresó que la conciencia es el arma más importante en esa batalla.

El "Che" fue un sembrador de ideas, afirmó en otro momento del diálogo, dado a conocer en el programa número 298 de Alo, Presidente, que realizo Chávez desde la Plaza de la Revolución Ernesto "Che" Guevara, en la ciudad de Santa Clara.

A una pregunta de Chávez, Fidel manifestó que en la actualidad el mundo está lleno de Viet Nam, como reclamó el Comandante Guevara, y alertó que hasta las armas nucleares quieren usar los imperialistas para aplastar ese sentimiento.

Chávez señaló que junto a la existencia de condiciones revolucionarias en América Latina y las ideas, hay concreción a la Revolución que quería el "Che".

Fidel recordó que casi después del triunfo de la Revolución Cubana en enero de 1959, en Venezuela se estaban gestando condiciones revolucionarias y agregó que entonces pensó que algún día la Patria del Gran Simón Bolívar jugaría su papel en el continente.

Esa Revolución está aquí, estás tú, está la Revolución en Bolivia, en Ecuador, expresó el mandatario venezolano.

Calificó al Líder cubano de forjador de historia y le dijo: "Tú eres el padre de los revolucionario de este continente y nunca morirás, estarás para siempre en esta América.

El presidente Chávez le regaló a Fidel una copia de un cuadro que pintó en la prisión del Yare en 1992, en que se aprecia el panorama que el joven revolucionario podía ver desde la cárcel.

Chávez, quien recibió una llamada telefónica del Presidente cubano en vivo tras la exposición del video, condujo su programa "Alo presidente" desde Santa Clara, dedicado a Ernesto Che Guevara, justo en el Mausoleo que guarda sus restos y los de sus compañeros de lucha caídos también en tierras bolivianas.

En una parte del programa Aló, Presidente, el General de División Ramón Pardo Guerra le explicó a Chávez las acciones para la toma de Santa Clara en diciembre de 1958 por las fuerzas rebeldes.

Fidel Castro conversa telefónicamente con Hugo Chávez y René Preval en Haití

Fidel Castro conversa telefónicamente con Hugo Chávez y René Preval en Haití Transcripción integra de la charla
12 DE MARZO DEL 2007. (19:37 HORAS)
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COMANDANTE EN JEFE.- ¿Cómo estás, Yilliam?
YILLIAM JIMÉNEZ (Viceministra de Relaciones Exteriores).- Dígame. Bien, ¿y usted? Mire, aquí tengo al Presidente Chávez que pidió hablar con usted. Un momento, Comandante.
COMANDANTE EN JEFE.- ¡Figúrate tú!
PRESIDENTE CHÁVEZ.- ¿Cómo tú me interrumpes, si estoy hablando aquí con la Ministra de Industria de Haití...? Me estás interrumpiendo aquí...
COMANDANTE EN JEFE.- Porque yo soy un entrometido...
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Siempre has sido un entrometido. Tú eres el culpable de toda esta revolución de gente que está en las calles.
¡Viva Fidel, carajo!
(Se escuchan exclamaciones de: "¡Viva!")
COMANDANTE EN JEFE.- Oye y todo lo que te digo se lo cuentas a todo el mundo. Bueno, pues he estado viéndolo todo...
PRESIDENTE CHÁVEZ.- (Se ríe) ¿Qué le cuento?
COMANDANTE EN JEFE.- Todo lo he estado viendo. Y me han dicho que fue un ciclón en Haití.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- ¡Un ciclón aquí, es un ciclón...!
COMANDANTE EN JEFE.- Un mundo de gente...
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Lamentablemente todavía no tenemos capacidad para salir en vivo, chico; no hemos podido sacar en vivo las imágenes, están grabadas y las sacaremos mañana.
COMANDANTE EN JEFE.- Espero que alguien las saque, porque es un crimen que nos hayamos perdido todo eso.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Es una lástima; pero, no, mañana deben salir por el Canal 8 y Telesur. Hemos grabado todas estas cosas.
¿Cómo estás tú?
COMANDANTE EN JEFE.- Bueno, pues yo muy bien. He seguido de cerca todo. No me he perdido un discurso de ninguno de los actos: Argentina, Bolivia, Nicaragua, Jamaica y ahora estoy esperando..., porque he visto unas poquitas cosas de ahí. Y a mí me parece todo realmente impresionante.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Todo el mundo está aquí a la expectativa mirándome a mí y al teléfono. Lamentablemente el teléfono no tiene altavoz, porque todos quisieran oír esa voz de trueno. Tú tienes una voz con una fuerza que nunca antes, jamás, Fidel...
COMANDANTE EN JEFE.- Esta la tengo yo no para conversar todos los días; esta es para hablar con ustedes.
Esta mañana tuve la visita de Gabo, que se me apareció por aquí. Está por aquí.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Ah, yo estaba llamándolo. No pude hablar con él.
COMANDANTE EN JEFE.- El otro día escuché tu discurso muy elogioso para él, muy generoso y muy bueno.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Tú sabes cómo lo queremos. Y ya te alcanzó: 80 años. Espérame, que yo te voy a alcanzar, me faltan nada más que 28 años. ¡Tú me esperas!
COMANDANTE EN JEFE.- La comparación está como para que yo pierda por nocao. (Se ríe).
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Oye, Fidel, aquí estamos en la casa de Gobierno, en el Palacio, que se parece a la Casa Blanca, por cierto (Se escuchan risas)... No quiero con esto ofender a Préval. Aquí tengo a Préval a un lado, pero estamos rodeados. Oye, me voy a asomar al balcón para que tú oigas el rumor de la gente. Nos tienen rodeados. A ver si tú oyes... ¡Una multitud está afuera allá, más allá de las rejas! (Exclama: ¡ey, ey!...) Oye, oye. (Exclama: "¡Viva Fidel!")
¡Allá está una multitud! Van a tomar el Palacio. Lazo está resistiendo aquí desde las dos de la tarde. ¿Qué le digo a esa gente, Fidel? ¿Qué le digo? ¿Qué mensaje nos vas a mandar hoy? Aquí está Préval.
COMANDANTE EN JEFE.- Ponlo, ponlo.
PRESIDENTE PRÉVAL.- Comandante en Jefe...
COMANDANTE EN JEFE.- Dígame...
PRESIDENTE PRÉVAL.- Hola, Comandante.
COMANDANTE EN JEFE.- Óyeme, se me había olvidado que el Español tuyo es perfecto. ¿Cómo estás, Préval?
PRESIDENTE PRÉVAL.- (Se ríe). Bien, bien. Estoy feliz de estar aquí con Martha, con Lazo, con Chávez.
COMANDANTE EN JEFE.- Me han dicho que es un gran día hoy, que hay una multitud enorme en las calles, que se han mezclado con ustedes.
PRESIDENTE PRÉVAL.- Es casi una revolución aquí. Es culpa tuya.
COMANDANTE EN JEFE.- Son ustedes que se han multiplicado.
PRESIDENTE PRÉVAL.- El maestro...
COMANDANTE EN JEFE.- Préval, son ustedes que se han multiplicado. Tienen un gran pueblo ahí, muy luchador, muy trabajador. Yo estoy esperando las vistas directas de la televisión para poder verlos.
PRESIDENTE PRÉVAL.- Fue un placer hablar contigo.
COMANDANTE EN JEFE.- Te agradezco mucho tener la oportunidad de saludarte un día como el de hoy, que es un día de hermandades, de unión, como dice Chávez.
PRESIDENTE PRÉVAL.- Sí.
COMANDANTE EN JEFE.- Y ahí está Lazo que tiene un entusiasmo tremendo y justificado.
Bueno, muchas felicidades, Préval.
PRESIDENTE PRÉVAL.- Bueno, Comandante, hasta luego.
COMANDANTE EN JEFE.- Bueno, salúdame a los haitianos...
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Aló, Fidel, aquí estamos. Dime.
COMANDANTE EN JEFE.- A Préval le quería decir: saluda a los haitianos, felicidades por el gran día que significa hoy, día de unidad, y que pueden contar con sus hermanos venezolanos —bueno, yo no debo hablar en nombre tuyo—, con sus hermanos cubanos...
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Claro que puedes hablar. Venezolanos y cubanos, tú puedes hablar en nombre mío.
COMANDANTE EN JEFE.- Yo te oigo a ti, pero no me atrevo (Se ríe)... Que pueden contar con todo nuestro apoyo y felices de estar ahí junto con ustedes. Felices de tener ahí al compañero Lazo, que es un superentusiasta de la lucha en el Caribe. Y a ti te felicito calurosamente. Y entonces estoy esperando la guirnalda que tú ibas a tirar desde el avión.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- (Se ríe). Oigan: yo le dije a Fidel que iba a lanzarle una guirnalda, y la está esperando. Te la voy a llevar en persona cuando me den luz verde.
COMANDANTE EN JEFE.- Sí.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Tengo la guirnalda y unos regalos que te mandaron de Argentina. Te mandaron un regalo de Bolivia también, de Nicaragua, de Jamaica. Todos te mandan abrazos. Y yo les digo a todos lo que es: que te estás recuperando y que seguiremos adelante.
COMANDANTE EN JEFE.- Es cierto. Y debo reiterarte que han sido brillantes tus discursos. Es una batalla ganada por muchos puntos, realmente.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Gracias, hermano. Muchas gracias, Fidel.
COMANDANTE EN JEFE.- Porque el esfuerzo que has hecho además pasará a la historia, el haber visitado en tan breve tiempo tantos países desafiando riesgos, desafiando el cansancio, desafiándolo todo. Te mereces el más fuerte de los abrazos. Es lo que pienso.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Yo lo que estoy tratando, junto a todo este grupo de compañeros, es de seguir tu rastro.
COMANDANTE EN JEFE.- Tenemos algunas pequeñas cosas hechas. Ellos te podrán informar. Lazo te puede informar, Yilliam te puede informar.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- De acuerdo.
COMANDANTE EN JEFE.- Hay un buen número de estudiantes haitianos de Medicina trabajando y también médicos cubanos.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Ahorita vimos a los médicos cubanos allí en la Plaza Bolívar.
COMANDANTE EN JEFE.- Cuenta con toda esa fuerza.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Sí, tenemos que potenciar lo que tenemos a un segundo piso, hay que hacer unas viviendas rápido para empezar a sustituir ranchos por viviendas, meter agua, energía eléctrica.
Yo le decía a René que pudiéramos repetir lo del Frente Miranda. Aquí hay mucha juventud en la calle, Fidel, como tú sabes, el 90 por ciento son jóvenes. Un Frente Miranda aquí, Frente Pétion, no sé cómo llamarlo, trabajadores sociales para organizar esta fuerza que es una bomba atómica lo que hay aquí. Jamás había visto yo esto, le dije a René. Sólo lo vi cuando salí de la cárcel, que la gente corría detrás de los carros, se caían. Jamás había visto yo esto en todos estos años, con tal fuerza, tal magnitud.
COMANDANTE EN JEFE.- Esto constituirá un aliento muy importante para ti dentro de la lucha que estás librando.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Para mí, claro.
COMANDANTE EN JEFE.- ¿Y nada se va a transmitir hoy?
PRESIDENTE CHÁVEZ.- (Se dirige a William Lara, Ministro de Información y Comunicación). William, ¿cómo hacemos para transmitir hoy? ¿Por qué no mandas un avión delante con eso, chico? ¡Vamos a inventar algo! No podemos esperar a mañana. ¿En cuánto tiempo de aquí a Caracas, en un avión pequeño...? ¿No tenemos un avión pequeño? (Le dicen que una hora y treinta) Una hora y treinta, Fidel. Te voy a decir algo: falta un cuarto para las siete. A las once de la noche, William, debemos estar saliendo ya con las primeras imágenes.
Hoy está cumpliendo años María Gabriela. Tengo que llegar antes de la medianoche para picarle la torta a mi muchacha, vale. Tú sabes cómo amo yo a esas muchachas y a esos muchachos...
COMANDANTE EN JEFE.- ¿Y tú piensas regresar hoy mismo?
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Sí, yo me voy. Le prometí a María llegar a la medianoche a picar la torta.
COMANDANTE EN JEFE.- Bueno, llegarás a la media madrugada de todas maneras. Aquí en este momento con la hora nueva son quince minutos para las ocho de la noche.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Aquí es una hora menos.
COMANDANTE EN JEFE.- ¿Es de día todavía ahí? Ya debe ser de noche.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Ya aquí está oscuro. Oye, ¿pero sabes qué te digo, Fidel? Yo no había venido a Haití y me han impresionado las bellezas de la isla, el agua, las costas, las playas, y la inmensidad de esta bella ciudad. Es una ciudad hermosa y gigantesca, extendida, como tú sabes, sobre esta planicie al pie de la montaña. ¡Bella esta ciudad! Un potencial muy grande hay aquí, Fidel.
Yo le dije ahora mismo a René que es importante que se incorpore al ALBA inmediatamente, y hacemos el acto cuando tú estés listo, Fidel. Evo mandó a decir eso: que él quiere que hagamos el acto ahora en abril para incorporar a algunos caribeños; y con Préval pues incorporado al ALBA activamos el fondo y activamos lo de las viviendas, y todo lo que estamos haciendo nosotros dos, pues.
COMANDANTE EN JEFE.- Es una página inédita en la historia lo que está ocurriendo en estos momentos.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Sí, lástima que tú no estás viendo..., pero ya verás esta noche o en la madrugada algunas imágenes. Ya te contará Lazo. Ahora vamos a reunirnos para revisar los temas.
COMANDANTE EN JEFE.- Por lo menos me imagino. Uso la imaginación para verlo todo.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Sí.
COMANDANTE EN JEFE.- Bien, Hugo, no te quiero robar más tiempo.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Tú sabes que nunca nos robas tiempo.
COMANDANTE EN JEFE.- ¡Un millón de felicidades!
PRESIDENTE CHÁVEZ.- ¡Vamos a darle un aplauso a Fidel! (Se escuchan los aplausos de los presentes).
¡Viva Fidel!
(Exclamaciones de: "¡Viva!" y aplausos)
COMANDANTE EN JEFE.- Y felicidades para María.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- A María le daré un abrazo de tu parte. Sí, le voy a decir.
Mira, Fidel, en nombre de millones y millones y millones te decimos esto: Camarada, ¡Hasta la victoria...!
(Se escuchan exclamaciones de ¡Siempre!)
COMANDANTE EN JEFE.- ¡Hasta la victoria siempre!
PRESIDENTE CHÁVEZ.- ¡Socialismo o...
(Se escuchan exclamaciones de "Muerte")
¡Patria o...
(Se escuchan exclamaciones de "Muerte")
COMANDANTE EN JEFE.- (Se ríe) ¡Socialismo o muerte! Me estoy riendo porque estoy copiando la consigna tuya.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- ¡Venceremos!
COMANDANTE EN JEFE.- ¡Venceremos!
Okey...
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Te voy a ver pronto...
COMANDANTE EN JEFE.- Okey... Hasta pronto.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Un abrazo, hermano.
COMANDANTE EN JEFE.- Un abrazo.
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Hasta pronto. Un abrazo.